Colección: Datalogic HD3430 — lector de alta densidad

El HD3430 es un lector de mano de alta densidad de Datalogic: está diseñado para leer códigos muy pequeños y marcaje directo sobre pieza, no para uso general.

Alta densidad: qué significa en la práctica

Un código DataMatrix de dos milímetros grabado sobre un componente electrónico es ilegible para un lector normal. Los motores de alta densidad tienen la resolución óptica para resolverlo. El precio de esa capacidad es el alcance: leen muy cerca, a pocos centímetros. No es un defecto sino un compromiso físico inevitable.

Marcaje directo sobre pieza

Es su otro terreno. Leer un código grabado por láser o micropercusión sobre metal implica trabajar con contraste mínimo sobre superficie reflectante, un problema óptico completamente distinto al de una etiqueta impresa. Requiere iluminación específica, y por eso existen lectores dedicados en lugar de usar uno generalista.

Dónde se usa

Electrónica, automoción, dispositivos médicos, laboratorio, aeronáutica. Sectores donde cada pieza lleva identificación individual grabada y la trazabilidad es obligatoria. Si tus códigos son etiquetas de logística de tamaño normal, este lector es la herramienta equivocada: leerá peor y a menos distancia que uno estándar.

La prueba previa es imprescindible

Con marcaje directo, ningún catálogo garantiza la lectura: depende del material, del método de grabado, del acabado superficial y de la iluminación. Conviene probar con tus piezas reales antes de comprar una cantidad.

Ergonomía de uso cercano

Al leer a pocos centímetros, el gesto es distinto: se apoya casi sobre la pieza. En un puesto de inspección con volumen alto, conviene pensar la posición de trabajo para que el operario no acabe forzando la postura.

Cuéntanos cómo está marcada tu pieza y te ayudamos a validar la lectura.

Alta densidad: qué significa en la práctica

Un código DataMatrix de dos milímetros grabado sobre un componente electrónico es ilegible para un lector normal. Los motores de alta densidad tienen la resolución óptica para resolverlo. El precio de esa capacidad es el alcance: leen muy cerca, a pocos centímetros. No es un defecto sino un compromiso físico inevitable.

Marcaje directo sobre pieza

Es su otro terreno. Leer un código grabado por láser o micropercusión sobre metal implica trabajar con contraste mínimo sobre superficie reflectante, un problema óptico completamente distinto al de una etiqueta impresa. Requiere iluminación específica, y por eso existen lectores dedicados en lugar de usar uno generalista.

Dónde se usa

Electrónica, automoción, dispositivos médicos, laboratorio, aeronáutica. Sectores donde cada pieza lleva identificación individual grabada y la trazabilidad es obligatoria. Si tus códigos son etiquetas de logística de tamaño normal, este lector es la herramienta equivocada: leerá peor y a menos distancia que uno estándar.

La prueba previa es imprescindible

Con marcaje directo, ningún catálogo garantiza la lectura: depende del material, del método de grabado, del acabado superficial y de la iluminación. Conviene probar con tus piezas reales antes de comprar una cantidad.

Ergonomía de uso cercano

Al leer a pocos centímetros, el gesto es distinto: se apoya casi sobre la pieza. En un puesto de inspección con volumen alto, conviene pensar la posición de trabajo para que el operario no acabe forzando la postura.

Cuéntanos cómo está marcada tu pieza y te ayudamos a validar la lectura.