Colección: Lectores RFID para identificación y trazabilidad

El lector es la pieza que convierte las etiquetas RFID en datos utilizables. Su alcance, su antena y su formato determinan qué se puede leer, a qué distancia y con qué fiabilidad, y son la diferencia entre una instalación que funciona y otra que deja lecturas sin registrar.

De mano o fijo

Los lectores de mano acompañan al operario: sirven para inventario, localización de artículos concretos y control de activos en movilidad. Muchos se acoplan a un terminal portátil, de modo que el mismo equipo lee códigos de barras y RFID.

Los lectores fijos se instalan en un punto de paso y leen sin intervención: muelles de carga, puertas, cintas transportadoras. Requieren antenas externas y una puesta a punto más cuidadosa, pero eliminan por completo el escaneo manual en ese punto del proceso.

Qué condiciona el rendimiento

  • Potencia y número de puertos de antena: determinan la zona de cobertura y cuántas antenas se pueden conectar.
  • Polarización de la antena: la circular tolera mejor que las etiquetas lleguen en cualquier orientación; la lineal alcanza más distancia si la orientación es constante.
  • Entorno: el metal y los líquidos reflejan y absorben la señal, y obligan a ajustar potencia y colocación.
  • Densidad de lectura: leer cientos de etiquetas simultáneas exige equipos preparados para ello.

Marcas disponibles

Encontrarás lectores RFID de Zebra y Datalogic, en formato de mano, sled acoplable y fijo. Si estás diseñando una instalación y quieres contrastar la configuración, cuéntanos tu caso.

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