Colección: Zebra DS4678 — lector inalámbrico de mano

El DS4678 es la versión inalámbrica del DS4608: mismo motor y mismas prestaciones de lectura, pero con Bluetooth y base de carga en lugar de cable.

Cuándo compensa el inalámbrico

Es la única decisión frente al DS4608. El cable es más barato, no tiene batería que cargar ni emparejamiento que mantener, y para un puesto fijo es más fiable. El inalámbrico se justifica cuando el operario necesita alejarse del puesto: rodear un palé, leer bultos voluminosos que no se pueden acercar, o moverse por un mostrador largo. Si no vas a moverte, el cable es mejor opción.

La base cumple dos funciones

Carga el lector y hace de punto de comunicación con el sistema. Conviene decidir dónde se coloca, porque el operario devolverá el lector a esa base cientos de veces al día y una posición incómoda se sufre a diario.

Autonomía por turno

Hay que contrastar la autonomía con el número real de lecturas del turno, no con la cifra de catálogo. En operativas de varios turnos, una batería que aguanta justo obliga a organizar la carga y acaba generando incidencias.

Lectura 1D y 2D

Resuelve códigos de barras clásicos y bidimensionales, incluidos los mostrados en pantalla de móvil. Comprar solo 1D para ahorrar es hoy una economía discutible: los QR y DataMatrix aparecen en cada vez más documentos y productos.

Entorno de trabajo

No es un lector ultrarresistente. Para almacén con caídas frecuentes, polvo o humedad, la gama DS3678 sale más rentable a medio plazo aunque cueste más el primer día.

Dinos si el operario necesita moverse y te decimos si te compensa el inalámbrico.

Cuándo compensa el inalámbrico

Es la única decisión frente al DS4608. El cable es más barato, no tiene batería que cargar ni emparejamiento que mantener, y para un puesto fijo es más fiable. El inalámbrico se justifica cuando el operario necesita alejarse del puesto: rodear un palé, leer bultos voluminosos que no se pueden acercar, o moverse por un mostrador largo. Si no vas a moverte, el cable es mejor opción.

La base cumple dos funciones

Carga el lector y hace de punto de comunicación con el sistema. Conviene decidir dónde se coloca, porque el operario devolverá el lector a esa base cientos de veces al día y una posición incómoda se sufre a diario.

Autonomía por turno

Hay que contrastar la autonomía con el número real de lecturas del turno, no con la cifra de catálogo. En operativas de varios turnos, una batería que aguanta justo obliga a organizar la carga y acaba generando incidencias.

Lectura 1D y 2D

Resuelve códigos de barras clásicos y bidimensionales, incluidos los mostrados en pantalla de móvil. Comprar solo 1D para ahorrar es hoy una economía discutible: los QR y DataMatrix aparecen en cada vez más documentos y productos.

Entorno de trabajo

No es un lector ultrarresistente. Para almacén con caídas frecuentes, polvo o humedad, la gama DS3678 sale más rentable a medio plazo aunque cueste más el primer día.

Dinos si el operario necesita moverse y te decimos si te compensa el inalámbrico.