Colección: Honeywell PC45 — impresora de etiquetas de sobremesa

La PC45 es la impresora de sobremesa de Honeywell para volúmenes medios: recepción, expedición, retail y laboratorio. Cubre el hueco entre una impresora de entrada y una industrial, con resoluciones de 203 y 300 dpi.

Dónde encaja

Es la máquina de puesto fijo que imprime a diario pero no de forma continua: cientos de etiquetas por turno, no miles. Admite rollos de tamaño razonable, así que el operario no vive cambiando consumible, y el cabezal aguanta un uso constante sin ser un equipo industrial. Si tu operativa imprime durante todo el turno sin parar, el salto correcto es a la PM45.

203 o 300 dpi

203 dpi cubre etiqueta de envío, precio y ubicación, que es la mayoría de casos en logística. 300 dpi hace falta cuando la etiqueta es pequeña y densa: identificación de muestras, viales, componentes electrónicos o cualquier caso con letra fina y códigos 2D apretados. En etiqueta pequeña, la diferencia entre 203 y 300 dpi es que el código se lee siempre o falla de vez en cuando, que en trazabilidad no es aceptable.

Térmica directa o transferencia

Directa para etiquetas de vida corta, sin ribbon que gestionar. Transferencia cuando la etiqueta debe durar, ir a exterior o soportar roce. Y la combinación importa: un ribbon de cera no fija bien sobre etiqueta sintética; ahí hay que ir a cera-resina o resina, o la impresión se levanta con el dedo.

Cortador y opciones

El cortador se pide con la máquina y tiene sentido cuando cada etiqueta va a un bulto distinto y no se trabaja en rollo continuo. Añadirlo después suele salir más caro que pedirlo de inicio.

Conectividad

USB de base, con Ethernet y otras interfaces según referencia. Para puesto compartido, Ethernet evita depender de un PC encendido; en integración con maquinaria antigua conviene verificar qué interfaces trae la referencia concreta.

Cuéntanos qué imprimes y a qué ritmo y te decimos qué configuración pedir.

Dónde encaja

Es la máquina de puesto fijo que imprime a diario pero no de forma continua: cientos de etiquetas por turno, no miles. Admite rollos de tamaño razonable, así que el operario no vive cambiando consumible, y el cabezal aguanta un uso constante sin ser un equipo industrial. Si tu operativa imprime durante todo el turno sin parar, el salto correcto es a la PM45.

203 o 300 dpi

203 dpi cubre etiqueta de envío, precio y ubicación, que es la mayoría de casos en logística. 300 dpi hace falta cuando la etiqueta es pequeña y densa: identificación de muestras, viales, componentes electrónicos o cualquier caso con letra fina y códigos 2D apretados. En etiqueta pequeña, la diferencia entre 203 y 300 dpi es que el código se lee siempre o falla de vez en cuando, que en trazabilidad no es aceptable.

Térmica directa o transferencia

Directa para etiquetas de vida corta, sin ribbon que gestionar. Transferencia cuando la etiqueta debe durar, ir a exterior o soportar roce. Y la combinación importa: un ribbon de cera no fija bien sobre etiqueta sintética; ahí hay que ir a cera-resina o resina, o la impresión se levanta con el dedo.

Cortador y opciones

El cortador se pide con la máquina y tiene sentido cuando cada etiqueta va a un bulto distinto y no se trabaja en rollo continuo. Añadirlo después suele salir más caro que pedirlo de inicio.

Conectividad

USB de base, con Ethernet y otras interfaces según referencia. Para puesto compartido, Ethernet evita depender de un PC encendido; en integración con maquinaria antigua conviene verificar qué interfaces trae la referencia concreta.

Cuéntanos qué imprimes y a qué ritmo y te decimos qué configuración pedir.