Colección: Datalogic Matrix 300N — lector fijo de visión industrial

El Matrix 300N es el lector fijo de visión industrial de Datalogic: se monta en una línea y lee automáticamente los códigos de las piezas que pasan. Es un equipo de integración, no un lector de mano.

La óptica se elige, no viene dada

Es la particularidad más importante de esta familia. El Matrix 300N admite distintas ópticas y configuraciones de iluminación según la distancia de trabajo, el tamaño del código y el tipo de superficie. Elegir el equipo sin definir antes distancia y tamaño de código es el error que más retrasa las puestas en marcha: el lector llega y no puede enfocar donde hace falta.

Marcaje directo sobre pieza

Es uno de sus terrenos naturales. Leer un DataMatrix grabado por láser o micropercusión sobre metal es un problema muy distinto de leer una etiqueta de papel: el contraste es mínimo y la superficie refleja. Requiere iluminación específica —a menudo difusa o de campo oscuro— y a veces filtros. Si tu caso es marcaje directo, hay que decirlo desde el principio porque condiciona toda la configuración.

Trazabilidad en automoción y electrónica

Son sus sectores típicos: piezas marcadas individualmente que deben seguirse por toda la línea. Ahí la tasa de lectura no es un objetivo de rendimiento sino un requisito de proceso, porque una pieza no leída detiene o descarta.

Integración con el control de línea

El lector entrega el dato a un PLC o sistema de control. Hay que definir el protocolo, la señal de disparo y qué ocurre cuando no lee —rechazo, reintento, alarma— antes de instalar. Esa lógica vive fuera del lector.

Mantenimiento

En entorno industrial la ventana se ensucia y es la primera causa de caída de lectura. Un plan de limpieza simple evita diagnósticos largos y paradas de línea atribuidas al equipo.

Cuéntanos distancia, tamaño de código y superficie y te ayudamos a elegir óptica e iluminación.

La óptica se elige, no viene dada

Es la particularidad más importante de esta familia. El Matrix 300N admite distintas ópticas y configuraciones de iluminación según la distancia de trabajo, el tamaño del código y el tipo de superficie. Elegir el equipo sin definir antes distancia y tamaño de código es el error que más retrasa las puestas en marcha: el lector llega y no puede enfocar donde hace falta.

Marcaje directo sobre pieza

Es uno de sus terrenos naturales. Leer un DataMatrix grabado por láser o micropercusión sobre metal es un problema muy distinto de leer una etiqueta de papel: el contraste es mínimo y la superficie refleja. Requiere iluminación específica —a menudo difusa o de campo oscuro— y a veces filtros. Si tu caso es marcaje directo, hay que decirlo desde el principio porque condiciona toda la configuración.

Trazabilidad en automoción y electrónica

Son sus sectores típicos: piezas marcadas individualmente que deben seguirse por toda la línea. Ahí la tasa de lectura no es un objetivo de rendimiento sino un requisito de proceso, porque una pieza no leída detiene o descarta.

Integración con el control de línea

El lector entrega el dato a un PLC o sistema de control. Hay que definir el protocolo, la señal de disparo y qué ocurre cuando no lee —rechazo, reintento, alarma— antes de instalar. Esa lógica vive fuera del lector.

Mantenimiento

En entorno industrial la ventana se ensucia y es la primera causa de caída de lectura. Un plan de limpieza simple evita diagnósticos largos y paradas de línea atribuidas al equipo.

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