Para qué sirve y para qué no
Cumple cuando el código llega siempre en la misma posición, a la misma distancia y con iluminación estable: una máquina de autoservicio, un punto de control sencillo, una cinta con producto homogéneo. No es el equipo para líneas rápidas con formatos variables, superficies brillantes o marcaje directo sobre metal; ahí hacen falta los modelos con autoenfoque e iluminación configurable.
Condiciones controladas: qué significa
Que puedas garantizar tres cosas: distancia estable, ángulo estable y luz estable. Si alguna de las tres varía —porque pasan cajas de distinto alto, porque el sol entra por una puerta, porque el producto brilla— la tasa de lectura cae y el problema no se resuelve cambiando de configuración sino de equipo.
Integración en máquina
Su formato compacto permite montarlo dentro de kioscos, taquillas y máquinas. Conviene prever desde el diseño cómo se accede para limpiar la ventana: en lectura fija, la suciedad es la primera causa de fallo y en un equipo empotrado puede ser difícil de atender.
Códigos en pantalla de móvil
En autoservicio, la mayoría de códigos llegan en un teléfono. Hay que confirmar que la configuración elegida los resuelve, incluidas pantallas con poco brillo o protector rayado, que es el caso real y no el de laboratorio.
Cuándo subir de gama
Si aparecen formatos variables o superficies complicadas, el salto correcto es al FS20 o al FS40 antes de intentar compensarlo con ajustes. Insistir con un equipo de entrada en condiciones difíciles suele costar más en tiempo de puesta en marcha que la diferencia de precio.
Cuéntanos cómo llega el código a tu lector y te decimos si el FS10 basta.

