Manos libres: la ganancia real
Con un lector de pistola el operario coge, dispara, deja y luego manipula la mercancía. Con un anillo dispara sin soltar nada. En picking de cajas o de mucha línea por pedido, ese ciclo repetido cientos de veces al turno es donde está el ahorro, y suele traducirse en mejoras de productividad de dos cifras.
El motor de largo alcance
Es lo que lo distingue. Poder leer a varios metros desde un anillo permite leer etiquetas de ubicación en altura o de palés apilados sin acercarse ni bajar de la carretilla. Si tu picking es siempre a un brazo de distancia, un anillo de rango estándar como el RS5100 cumple y cuesta menos.
Necesita un terminal
No es un equipo autónomo: se empareja por Bluetooth con un terminal, un wearable o una tablet. Antes de comprarlo hay que confirmar contra qué se conecta y que la aplicación de picking soporte el flujo manos libres. Un anillo conectado a un terminal que hay que mirar y tocar en cada paso no aporta gran cosa.
Ergonomía y talla
Va en el dedo toda la jornada. Hay distintas tallas de soporte y correas, y conviene probarlo con los operarios reales y con guante si se usa. Un anillo incómodo acaba en el bolsillo por buenas que sean las cifras.
Batería y turnos
Batería intercambiable, que es lo que permite operar a varios turnos sin dejar el equipo cargando. Conviene prever repuestos y base de carga múltiple desde el principio.
Dinos a qué distancia leéis y con qué terminal y te decimos si necesitáis el largo alcance.