No es una impresora suelta
Como todo motor de impresión, va montado dentro del chasis de un aplicador. No tiene carcasa de sobremesa ni se pone sobre una mesa: se integra, se sincroniza con la línea y trabaja sin operario. Se compra con el aplicador o para sustituir el motor de uno que ya está instalado.
Cuándo 6 pulgadas y no 4
Lo decide la etiqueta. El caso clásico es el etiquetado de palé con etiqueta grande de identificación, donde caben varios bloques de datos y códigos de tamaño legible a distancia. Si la etiqueta de tu línea es de 100 mm, el ZE511 de 4 pulgadas hace el trabajo y el consumible es más barato y más fácil de encontrar. El ancho de más solo se justifica si la etiqueta lo exige.
Mano izquierda o derecha
Se fabrica en las dos configuraciones y hay que acertar: depende de por dónde entra el material y de cómo está montado el aplicador en la línea. Equivocarse implica devolver el equipo, así que conviene confirmarlo con el integrador antes de pedir nada.
Ritmo de línea
La velocidad de impresión tiene que estar acompasada al ritmo del aplicador y de la cinta. Un motor más rápido de lo que la línea puede aplicar no aporta nada; uno más lento se convierte en el cuello de botella de toda la instalación. Es un cálculo que conviene hacer con el integrador y no por catálogo.
Consumible de formato ancho
Etiqueta y ribbon de 6 pulgadas son más caros por metro y hay menos referencias en el mercado. En una línea que trabaja a diario, ese coste anual pesa y merece la pena mirarlo antes de fijar el formato de etiqueta.
Cuéntanos cómo es tu línea y qué aplicador tienes y te confirmamos mano y compatibilidad.