Colección: Zebra FS40 — escáner fijo industrial

El FS40 es un escáner fijo industrial de Zebra para montar en línea: lee automáticamente los códigos de las piezas o bultos que pasan, sin intervención de operario. Se sitúa por debajo del FS42 en la gama, con óptica de foco fijo en lugar de autoenfoque.

Foco fijo: cuándo basta y cuándo no

Si en tu línea el código siempre pasa a la misma distancia y en la misma orientación —cajas de tamaño homogéneo sobre una cinta— el foco fijo cumple perfectamente y cuesta menos. Si pasan formatos distintos o el código aparece a alturas variables, hace falta autoenfoque y el modelo correcto es el FS42. Es la primera pregunta que hay que responder antes de elegir.

La instalación decide el resultado

En lectura fija, la posición, el ángulo y la iluminación pesan más que las especificaciones del equipo. Un lector bien elegido pero mal colocado no lee, y el diagnóstico suele tardar porque se busca el fallo en el equipo. Conviene contar con tiempo de ajuste en el sitio dentro del proyecto.

Superficies difíciles

Envases brillantes, film transparente o marcaje directo sobre metal exigen iluminación específica y a veces filtros de polarización. Si tu producto entra en alguno de esos casos, hay que decirlo antes de elegir la configuración, porque cambia el equipo necesario.

Integración con la línea

El lector entrega el dato a un PLC o sistema de control, y hay que definir qué ocurre cuando no lee: rechazo, alarma, reintento. Esa lógica es del sistema, no del lector, y conviene tenerla decidida antes de instalar.

Mantenimiento

En entorno industrial la ventana del lector se ensucia y esa es la causa más frecuente de caída de tasa de lectura. Un plan de limpieza sencillo evita diagnósticos complicados.

Dinos si en tu línea el código pasa siempre a la misma distancia y te decimos si te basta el FS40.

Foco fijo: cuándo basta y cuándo no

Si en tu línea el código siempre pasa a la misma distancia y en la misma orientación —cajas de tamaño homogéneo sobre una cinta— el foco fijo cumple perfectamente y cuesta menos. Si pasan formatos distintos o el código aparece a alturas variables, hace falta autoenfoque y el modelo correcto es el FS42. Es la primera pregunta que hay que responder antes de elegir.

La instalación decide el resultado

En lectura fija, la posición, el ángulo y la iluminación pesan más que las especificaciones del equipo. Un lector bien elegido pero mal colocado no lee, y el diagnóstico suele tardar porque se busca el fallo en el equipo. Conviene contar con tiempo de ajuste en el sitio dentro del proyecto.

Superficies difíciles

Envases brillantes, film transparente o marcaje directo sobre metal exigen iluminación específica y a veces filtros de polarización. Si tu producto entra en alguno de esos casos, hay que decirlo antes de elegir la configuración, porque cambia el equipo necesario.

Integración con la línea

El lector entrega el dato a un PLC o sistema de control, y hay que definir qué ocurre cuando no lee: rechazo, alarma, reintento. Esa lógica es del sistema, no del lector, y conviene tenerla decidida antes de instalar.

Mantenimiento

En entorno industrial la ventana del lector se ensucia y esa es la causa más frecuente de caída de tasa de lectura. Un plan de limpieza sencillo evita diagnósticos complicados.

Dinos si en tu línea el código pasa siempre a la misma distancia y te decimos si te basta el FS40.