Colección: Impresoras de Etiquetas

La impresora de etiquetas es el equipo que convierte un dato del sistema en una etiqueta física legible: código de barras, referencia, lote o dirección de envío. Elegir bien depende menos de la marca que del volumen diario y del entorno donde va a trabajar.

Sobremesa, industrial o portátil

Las de sobremesa cubren tienda, oficina y almacén pequeño: unos cientos de etiquetas al día, formato compacto y precio contenido. Las industriales están pensadas para producción continua, con estructura metálica, rollos de mayor diámetro y cabezales preparados para miles de etiquetas diarias sin recalentarse. Las portátiles acompañan al operario en reparto, inventario o planta, imprimiendo en el punto exacto donde se necesita la etiqueta.

Térmica directa o transferencia térmica

La térmica directa no usa ribbon y sale más barata por etiqueta, pero la impresión se degrada con el calor, la luz y el roce: válida para envíos y etiquetas de días. La transferencia térmica emplea ribbon y produce impresiones que duran años, necesarias en identificación de activos, laboratorio y exterior.

Otros criterios

  • Resolución: 203 dpi basta para código de barras y texto normal; 300 dpi o más es necesario en etiquetas pequeñas o con mucho detalle.
  • Ancho de impresión: debe cubrir la etiqueta más ancha que vayas a usar.
  • Conectividad: USB para puesto aislado, Ethernet o WiFi para integrar con el sistema de gestión.

Encontrarás equipos Zebra, Honeywell, Brother, Citizen y Epson. Si quieres contrastar qué modelo encaja con tu volumen, cuéntanos tu caso.

a