Colección: Tags y etiquetas RFID para identificación

La tecnología RFID permite identificar productos, cajas y activos sin línea de visión directa: un lector registra decenas de etiquetas por segundo dentro de su radio de alcance, incluso dentro de un palé cerrado o una caja precintada. Frente al código de barras, esto reduce el tiempo de inventario y elimina buena parte de los errores del conteo manual.

Qué se necesita para montar un sistema RFID

Una instalación RFID funcional combina tres elementos:

  • Etiquetas o tags RFID: el elemento que se aplica sobre el producto o el activo. Es la pieza que se elige en función de la superficie y del entorno.
  • Lector: de mano para inventario y picking en movilidad, o fijo tipo portal para puntos de paso donde la lectura debe ser automática.
  • Impresora RFID: codifica el chip e imprime la etiqueta en una sola pasada, lo que permite generar etiquetas bajo demanda en el propio almacén.

Cómo elegir la etiqueta RFID adecuada

  • Superficie de aplicación. Las etiquetas UHF estándar pierden alcance sobre metal y sobre líquidos. Para esos casos existen etiquetas on-metal con separador, diseñadas específicamente para mantener el rendimiento.
  • Distancia de lectura. La banda UHF (860-960 MHz) alcanza varios metros y es el estándar en logística, inventario y control de activos. HF y NFC trabajan a pocos centímetros y se reservan para control de acceso o identificación de proximidad.
  • Condiciones del entorno. El frío industrial, la humedad, la exposición exterior o la abrasión condicionan tanto el adhesivo como el material de la etiqueta: papel, PET o poliamida según el caso.
  • Formato. Rollo de etiquetas para impresión bajo demanda cuando el volumen es alto y variable; tag rígido cuando se trata de activos reutilizables que acompañan al elemento durante años.

Aplicaciones habituales en almacén e industria

  • Inventario cíclico: recuento de un almacén completo en horas en lugar de días, sin necesidad de abrir cajas ni desapilar.
  • Trazabilidad de producto: seguimiento por lote y por unidad a lo largo de la cadena de suministro.
  • Control de activos: herramientas, equipos de medida y contenedores retornables, con registro de quién los tiene y dónde están.
  • Recepción y expedición: verificación automática de la mercancía al cruzar un portal RFID, sin parada ni escaneo manual.

Marcas disponibles

En esta selección encontrarás material RFID de Zebra y Honeywell: etiquetas y tags UHF, lectores de mano y fijos, impresoras de transferencia térmica con codificación RFID y accesorios de antena. Si no tienes claro qué combinación encaja con tu operativa, cuéntanos tu caso y te orientamos sobre el conjunto adecuado.

Qué se necesita para montar un sistema RFID

Una instalación RFID funcional combina tres elementos:

  • Etiquetas o tags RFID: el elemento que se aplica sobre el producto o el activo. Es la pieza que se elige en función de la superficie y del entorno.
  • Lector: de mano para inventario y picking en movilidad, o fijo tipo portal para puntos de paso donde la lectura debe ser automática.
  • Impresora RFID: codifica el chip e imprime la etiqueta en una sola pasada, lo que permite generar etiquetas bajo demanda en el propio almacén.

Cómo elegir la etiqueta RFID adecuada

  • Superficie de aplicación. Las etiquetas UHF estándar pierden alcance sobre metal y sobre líquidos. Para esos casos existen etiquetas on-metal con separador, diseñadas específicamente para mantener el rendimiento.
  • Distancia de lectura. La banda UHF (860-960 MHz) alcanza varios metros y es el estándar en logística, inventario y control de activos. HF y NFC trabajan a pocos centímetros y se reservan para control de acceso o identificación de proximidad.
  • Condiciones del entorno. El frío industrial, la humedad, la exposición exterior o la abrasión condicionan tanto el adhesivo como el material de la etiqueta: papel, PET o poliamida según el caso.
  • Formato. Rollo de etiquetas para impresión bajo demanda cuando el volumen es alto y variable; tag rígido cuando se trata de activos reutilizables que acompañan al elemento durante años.

Aplicaciones habituales en almacén e industria

  • Inventario cíclico: recuento de un almacén completo en horas en lugar de días, sin necesidad de abrir cajas ni desapilar.
  • Trazabilidad de producto: seguimiento por lote y por unidad a lo largo de la cadena de suministro.
  • Control de activos: herramientas, equipos de medida y contenedores retornables, con registro de quién los tiene y dónde están.
  • Recepción y expedición: verificación automática de la mercancía al cruzar un portal RFID, sin parada ni escaneo manual.

Marcas disponibles

En esta selección encontrarás material RFID de Zebra y Honeywell: etiquetas y tags UHF, lectores de mano y fijos, impresoras de transferencia térmica con codificación RFID y accesorios de antena. Si no tienes claro qué combinación encaja con tu operativa, cuéntanos tu caso y te orientamos sobre el conjunto adecuado.