Colección: Zebra SP7208 — escáner de mostrador

El SP7208 es el escáner bióptico horizontal-vertical de Zebra para caja de supermercado y retail de alto tránsito. Se empotra en el mostrador y lee desde dos planos, de forma que el cajero pasa el producto sin buscar el código.

Por qué bióptico y no un lector de mano

Un lector de mano obliga a orientar el código hacia el cabezal, producto a producto. El bióptico proyecta desde la bandeja y desde la torre, así que captura la etiqueta esté en la base del brik, en el lateral de la caja o en la curva de una botella. En una caja con cola eso se traduce directamente en artículos por minuto, y en que el cajero no acabe el turno con la muñeca cargada de girar producto.

Con balanza o sin balanza

Es la primera decisión y condiciona toda la instalación. La versión con balanza integrada pesa y lee en el mismo gesto, imprescindible si se vende fruta, verdura o granel en caja. Si no vendes producto a peso, la versión sin balanza es más barata, más sencilla de instalar y te ahorra el mantenimiento metrológico que exige un instrumento de pesaje homologado.

La instalación es obra de mostrador

Un bióptico se empotra: hay que prever el hueco, el paso de cables y, con balanza, el nivelado y el acceso para verificación. Cambiar de formato más adelante puede obligar a tocar el mueble de caja, así que conviene decidirlo antes de encargar los muebles y no después.

Lectura de códigos en pantalla de móvil

Si tu operativa incluye cupones digitales, tarjetas de fidelización en el móvil o pago por código, hace falta versión con lector de imagen. Un escáner láser tradicional falla con la pantalla de un teléfono por el brillo y el ángulo. Es requisito, no mejora.

Kits y accesorios

Buena parte de las referencias son kits que incluyen el escáner, el cable de interfaz y a veces el lector de mano auxiliar para artículos voluminosos que no pasan por la bandeja. Conviene confirmar qué incluye el kit exacto antes de pedir.

Dinos cómo es tu línea de cajas y te ayudamos con la configuración y la instalación.

Por qué bióptico y no un lector de mano

Un lector de mano obliga a orientar el código hacia el cabezal, producto a producto. El bióptico proyecta desde la bandeja y desde la torre, así que captura la etiqueta esté en la base del brik, en el lateral de la caja o en la curva de una botella. En una caja con cola eso se traduce directamente en artículos por minuto, y en que el cajero no acabe el turno con la muñeca cargada de girar producto.

Con balanza o sin balanza

Es la primera decisión y condiciona toda la instalación. La versión con balanza integrada pesa y lee en el mismo gesto, imprescindible si se vende fruta, verdura o granel en caja. Si no vendes producto a peso, la versión sin balanza es más barata, más sencilla de instalar y te ahorra el mantenimiento metrológico que exige un instrumento de pesaje homologado.

La instalación es obra de mostrador

Un bióptico se empotra: hay que prever el hueco, el paso de cables y, con balanza, el nivelado y el acceso para verificación. Cambiar de formato más adelante puede obligar a tocar el mueble de caja, así que conviene decidirlo antes de encargar los muebles y no después.

Lectura de códigos en pantalla de móvil

Si tu operativa incluye cupones digitales, tarjetas de fidelización en el móvil o pago por código, hace falta versión con lector de imagen. Un escáner láser tradicional falla con la pantalla de un teléfono por el brillo y el ángulo. Es requisito, no mejora.

Kits y accesorios

Buena parte de las referencias son kits que incluyen el escáner, el cable de interfaz y a veces el lector de mano auxiliar para artículos voluminosos que no pasan por la bandeja. Conviene confirmar qué incluye el kit exacto antes de pedir.

Dinos cómo es tu línea de cajas y te ayudamos con la configuración y la instalación.