Cuándo el tamaño es el criterio
En mostradores de farmacia, puestos de laboratorio, recepciones y mesas de packing con sitio contado, unos centímetros de fondo deciden. La ZD611 cabe donde una sobremesa estándar obliga a reorganizar el puesto. El precio de esa compacidad es el diámetro de rollo admitido: menos capacidad significa cambios de consumible más frecuentes, algo irrelevante si imprimes decenas de etiquetas al día y muy molesto si imprimes miles.
203 o 300 dpi
203 dpi va bien para etiqueta de envío y logística general. 300 dpi es lo que necesitas cuando la etiqueta es pequeña y densa: identificación de muestras, viales, componentes o cualquier caso con letra fina y códigos 2D apretados. En etiquetas pequeñas la diferencia entre 203 y 300 dpi es que el código se lee siempre o falla a veces.
Térmica directa o transferencia térmica
Directa para etiquetas de vida corta, sin ribbon que gestionar. Transferencia cuando debe durar, ir a exterior o soportar roce. Recuerda que el ribbon de cera no fija sobre etiqueta sintética: en sintético hay que ir a cera-resina o resina, y equivocarse ahí produce impresiones que se borran con el dedo.
Healthcare y RFID
Las versiones healthcare usan plásticos que aguantan desinfectantes hospitalarios a diario sin agrietarse, y suelen llevar fuente de alimentación de grado médico. Las RFID codifican además de imprimir, y solo compensan si ya trabajas con inlays; conviene verificar compatibilidad con el inlay concreto.
Conectividad
USB de base y opciones de Ethernet, Bluetooth y Wi-Fi según referencia. Para un puesto compartido, Ethernet evita depender de un ordenador concreto. Se decide al comprar, no después.
Cuéntanos el espacio disponible y el volumen y te decimos si te encaja la ZD611 o te conviene subir de gama.